Vuelve el Fringe

fringe.jpg

Llevo unos días intentando ponerme al día con todos los guiones que tenía atrasados por culpa de mi catástrofe informática y al mismo tiempo sin dejar de ensayar para la actuación que The League of Fringe tiene programada para el día 3 en Picnic, por eso no me ven tanto el pelo por aquí.

En breve volveremos a hablar de comedia, pero mientras tanto déjenme invitarles cordialmente al bolo, en el que además, y siempre que lleguen tempranito, podrán disfrutar de las estupendas canciones de Shining Ship Lights y de What and Why’s, el proyecto musical de mi partenaire cómico César Jiménez. Pero a él no le aplaudan mucho, no sea que finalmente elija música sobre comedia y los Fringe se vayan a freir espárragos.

Les veo el domingo.

Se lo resumiré en tres palabras: Fallo informático grave.

Seguiremos informando.

2a0nucx.jpg

El título que George Carlin tenía en mente para este Life Is Worth Losing era uno bien diferente y tan sólo un poco más retorcidillo: I Like It When A Lot Of People Die, Me Encanta Cuando Muere Mucha Gente, pero el Katrina se le adelantó.

Y no, no es una bromeja de mal gusto, es que la catástrofe del Katrina tuvo lugar poco antes de que el especial se llegara a grabar, lo que obligó a Carlin a cambiar el nombre de su especial. Ya saben, alguien podría llegar a pensar que el tipo podría haber aprovechado el desastre para escribir un texto de hora y cuarto en dos meses y pico no sólo para reírse de los damnificados, sino encima para hacer dinero a su costa.

La actuación comienza y termina con dos textos de altura. Pero de gran, gran altura, en serio. Personalmente prefiero el cierre porque la apertura no deja de ser menos emotiva, más de hacer encaje de bolillos con las palabras y yo nunca he sido muy fan de los malabaristas cómicos, es decir, de aquellos que en lugar de provocarte emociones prefieren hacer reír demostrando sobre el escenario alguna habilidad sorprendente. Aún así el texto merece la pena ser degustado con calma, así que si quieren leerlo lo encontrarán aquí y en vídeo tras el salto.

Seguir leyendo »

Por cierto

La semana pasada tuvimos un serio problema de spam en este y en los otros blogs de Paramount, por lo que nuestros gentiles informáticos tuvieron a bien incorporar captchas a los comentarios. Esperamos que ahora todo vaya bien, pero me temo que si hicieron ustedes algún comentario entre el miércoles y el viernes de la semana pasada lo más probable es que se haya perdido en la marea de ofertas de viagra, señoritas de vida alegre y metodos infalibles para alargar el pene que nos inundó durante esos días.

Por eso quiero recordarles que si hicieron ustedes una declaración de amor, ofertaron un puesto de trabajo bien pagado -o mal pagado, que no están los tiempos para hacerle ascos a nada- o revelaron la ubicación del tesoro del abuelo y no se les ha respondido como es debido ha sido únicamente porque no se les ha leído.

Siento las molestias.

Baja por enfermedad

yo.jpg

Pues eso, que he estado pocho estos días y no he podido dedicarme a otra cosa que no fuera dormitar, ver pelis a cachos y tragar ibuprofenos como si fueran caramelos Pez. Y hoy, como por fin me siento un poco mejor, he decidido premiar su constancia con un pequeño presente.

Bueno, con dos si contamos esta preciosa instantánea que en su día me hizo mi amigo Óscar Palmer y con la que he decido ilustrar este post porque, por si no lo habían visto venir, esto hoy va de mirarse el ombligo: Ahí les va mi tercer mongolo grabado en Paramount. Recién subidito. Vamos, que si se dan prisa todavía les da tiempo a postear los primeros insultos. O tal vez ya no, no sé. Hale, den el salto y se enteran.

Seguir leyendo »

tommytiernan.jpg

A veces cuando iba a actuar a un bar el dueño me decía: “Tienes que estar una hora, pero si te lo estás pasando bien te puedes quedar el tiempo que quieras”. Bueno, pues el pasado fin de semana, en Irlanda, el cómico Tommy Tiernan estuvo treinta y seis horas.

Y vale, el párrafo anterior tiene truco porque lo que Tiernan pretendía era batir el Record Guinnes de stand up, pero aun así lo suyo sigue siendo una hazaña sin precedentes. Literalmente sin precedentes, ya que, como declaró una de las jueces del Guinnes: “Nadie ha sido lo suficientemente valiente -o estúpido- como para intentarlo antes”.

Eso sí, le han dejado hacer pausas de cinco minutos cada hora para poder comer. Vamos, que así cualquiera.

Las reglas del concurso establecían que en todo momento debía haber al menos diez personas entre el público, cosa que, teniendo en cuenta que los beneficios iban a ser destinados a obras de caridad, no ha debido ser muy difícil. Vamos, que no me imagino a nadie levantándose y saliendo del recinto al grito de “Que se jodan los huerfanitos”.

Seguir leyendo »

Derecho de cita (XIX)

“No es gracioso. No sacamos tetas en ninguna de nuestras películas por ese motivo. Es imposible reírse cuando hay tetas cerca. En los ochenta podías hacerlo, pero ya no. No sé por qué, no se me ocurre una explicación. ‘American Pie’ lo consiguió, supongo. Es la última película que tiene tetas y risas en la misma escena. ¡Pero ahora se llevan las pollas! Las pollas son la nueva teta.”

(”It’s not funny. We don’t show breasts in any of our movies for that specific reason. It’s impossible to laugh while there are tits around. In the 80s they can do it, but they can’t do it anymore. I don’t know what happened. I can’t pull it off. “American Pie” did it, I guess. That was the last movie to have tits and laughter in the same scene. But now, dicks are in! Dicks are the new tit.”)

Seth Rogen para Examiner.com

observe_and_report_poster.jpg

richard-pryor.jpg

Hace cosa de una semana The Comedy Store, un mítico local de comedia del que ya les hablé aquí en su momento, abrió su propio canal de Youtube, al que prometen ir subiendo material videográfico de los cómicos que han pisado su escenario a lo largo de sus treinta y cinco años de historia. Y teniendo en cuenta que por allí ha pasado gente como Bill Hicks, Andy Kauffman o Jim Carrey la cosa promete ponerse interesante.

No, miento, la cosa YA se han puesto interesante. Porque entre ayer y hoy han subido dos actuaciones inéditas de Richard Pryor y Robin Williams fechadas en algún momento de principios de los ochenta y que además pertenecen a una misma velada. De hecho, al final de su actuación es el mismo Pryor el que presenta a Williams, con lo que podemos asistir a uno de esos momentos que alguien mucho más relamido de que yo calificaría como “Dos generaciones de grandes cómicos se dan la mano sobre el escenario”. Tras el salto, el vídeo.

Seguir leyendo »

El karaoke es vida

¿Han visto qué titulazo de post para atraer lectores a base de confesiones chungas y de morbo puro? Si es que esto del blog se me da cada vez mejor, diablos.

karaoke-loro.gif

Pero ojo, que cuando digo karaoke no me refiero al Singstar ni al Antikaraoke, dos actividades que también he disfrutado pero que no me enamoran ni la mitad que el mejor artefacto de ocio que nos regalaron los noventa. ¿Que por qué? Pues porque el karaoke es el único juego del mundo que premia el amateurismo e incluso la mediocridad por encima del “que gane el mejor” que predomina en el resto de los juegos participativos. En otras palabras, que en el karaoke lo que mola es hacerlo como el culo.

O al menos molaba antes de que los karaokes se llenaran de rebotados de los castings de OT que, se lo crean o no, se suben a cantar bien y hasta se atreven a mirarte mal si eres un tipo con pelo raro y patillas, te pides el Stand By Your Man de Tammy Wynette y te empeñas en cantarla toda en falsete.

Como se lo cuento. Una vergüenza, vaya.

El caso es que hoy he descubierto una noticia del año del cataflás en Wired sobre un curioso experimento de comedia que comenzó hace ya unos cuatro años en San Franciso y que, a día de hoy se ha convertido en uno de los juegos de bar más populares de la ciudad: El Joke-e-oke.

Seguir leyendo »

Que sí, que ya sé que en el mundo hay muchísimo más cómicos además de Flight of the Conchords, pero como ya les había prometido volver a tocar el tema y además me terminé la segunda temporada la semana pasada lo lógico es que tarde o temprano -más bien tarde, lo sé- volvieran por aquí.

Pero mírenlos, si es que a estas alturas les he cogido tanto cariño que hasta me parecen molones, ¡con lo sosos que han sido siempre los pobres!

flight-of-the-conchords-.jpg

El caso es que la HBO ha comunicado que está más que dispuesta a grabar una tercera temporada de Flight of the Conchords, algo que al parecer alegra a todo el mundo… Menos a los mismos Conchords.

¿Que por qué? Pues porque no les queda una miserable canción que usar. De hecho, ya gastaron todo su repertorio en la primera temporada y tuvieron que ponerse a componer como locos para crear de la nada las que han metido en la segunda -y las hay buenas, ojo-, pero una tercera así de sopetón imagino que se les antoja una tarea demasiado complicada.

Por el momento prefieren descansar, irse de gira por Europa (por España no, lo siento, que aquí ya tenemos a nuestros propios Conchords) y relajarse un poco, que si algo he aprendido con The League of Fringe es que a las canciones hay que dejarlas salir cuando a ellas buenamente les apetece.

Y dicho así suena como muy fácil todo, como a escritor de segunda que de repente te suelta eso de “Llega un momento en que los personajes se ponen a hablar solos y yo me limito a escribir lo que dicen”. Los cojones. Las cosas buenas vienen la mayoría de las veces de cabeza y no queda más remedio que sacarlas con forceps y tras horas de sangre, sudor y lágrimas. Y sí, ya sé que suena asqueroso, pero la comedia es así: Asquerosa.

Sobre todo en nuestro caso, porque cuando dos tipos con una sola guitarra se ponen a componer canciones de humor corren el peligro de sonar como Académica Palanca, un grupo que al que yo siempre le he tenido respeto porque tiene cosas de lo más defendibles, pero cuyos discos yo jamás metería en el ipod. Nosotros, aspiramos a componer canciones como las de los Conchords o los Lonely Island, canciones que te apetezca volver a escuchar incluso cuando los chistes ya no te hagan gracia, simplemente porque como música también funcionan perfectamente.

¿Cómo remediar eso? Muy sencillo. Bueno, sencillo no. Pero detallado todo lo que quieran:

1) Pregúntate a ti mismo si es gracioso: El proceso compositivo comienza con la búsqueda de un buen gag: Uno que para empezar nos haga gracia -si no, mal vamos- pero también es importante que sea una idea sencilla, fácil de expresar y con la que se pueda construir un estribillo pegadizo. Lo que cualquier teórico denominaría “los cimientos”, vamos. Pero ya saben lo relamidos que son los teóricos.

Seguir leyendo »

- Siguientes »