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El título que George Carlin tenía en mente para este Life Is Worth Losing era uno bien diferente y tan sólo un poco más retorcidillo: I Like It When A Lot Of People Die, Me Encanta Cuando Muere Mucha Gente, pero el Katrina se le adelantó.

Y no, no es una bromeja de mal gusto, es que la catástrofe del Katrina tuvo lugar poco antes de que el especial se llegara a grabar, lo que obligó a Carlin a cambiar el nombre de su especial. Ya saben, alguien podría llegar a pensar que el tipo podría haber aprovechado el desastre para escribir un texto de hora y cuarto en dos meses y pico no sólo para reírse de los damnificados, sino encima para hacer dinero a su costa.

La actuación comienza y termina con dos textos de altura. Pero de gran, gran altura, en serio. Personalmente prefiero el cierre porque la apertura no deja de ser menos emotiva, más de hacer encaje de bolillos con las palabras y yo nunca he sido muy fan de los malabaristas cómicos, es decir, de aquellos que en lugar de provocarte emociones prefieren hacer reír demostrando sobre el escenario alguna habilidad sorprendente. Aún así el texto merece la pena ser degustado con calma, así que si quieren leerlo lo encontrarán aquí y en vídeo tras el salto.


A pesar de lo blanco -blanco al menos en comparación con lo que viene a partir de aquí, claro- de este fragmento el especial, su decimotercero para la HBO, es posiblemente uno de los más oscuros de su carrera. Hay quien critica a Carlin que durante sus últimos años dejara a un lado la comedia para subirse a los escenarios únicamente para soltar discursos, y quizá sea verdad que en Life Is Worth Losing espacia más de lo habitual los chistes, pero el resultado sigue siendo plenamente satisfactorio. Tal vez incluso más cuando, a medida que Carlin va saltando entre los temas, uno se da cuenta de que está frente de uno de los hombres más brillantes que ha dado la Historia de la Comedia. Así con mayúsculas.

Suicidio colectivo, asfixia autoerótica, canibalismo, desastres naturales, lo tonto que puede llegar a ser el ser humano y especialmente sus propios compatriotas… Carlin era un cómico que parecía un poco más enfadado en cada uno de sus trabajos y que nunca tuvo ningún miedo a compartir sus opiniones, sin importar lo difíciles de tragar que fueran.

Meses después sería hospitalizado a causa de un fallo cardíaco, lo que explica que sea en este especial y no It’s Bad For Ya, el que grabó poco antes de morir, donde realmente se le nota la edad. Cualquiera diría que se hace duro verlo trastabillar con las palabras y moverse de forma torpe sobre el escenario, renqueante en ocasiones, pero es imposible quedarse con eso cuando el texto sigue siendo tan certero y, sobre todo, cuando va siempre tan cargado de mala baba.

Y llegamos al final, posiblemente mi parte preferida de todo el especial. En ella describe el fin del mundo tal y como lo conocemos partiendo de un hecho diminuto que no les voy a desvelar y es, desde el principio hasta el final, toda una obra de arquitectura de la comedia: Un fragmento que se nutre a partes iguales del odio hacia sus semejantes y del amor hacia unos pocos y escogidos seres humanos y que le lleva en una pendiente descendente de violencia y caos hasta un final que es un principio al mismo tiempo. De lagrimilla, amigos. De aplauso y lagrimilla.

Al terminar, Carlin saluda y se aleja dando saltitos de abuelete loco entre las lápidas de atrezzo del escenario, casi bailando sobre ellas. Justo como lo suelo imaginar cuando me da por pensar en él.

Sin dudar un momento, le otorgo nada menos que CUATRO NIÑOS GORDOS.

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1 Comentario a “Reviú: George Carlin, Life Is Worth Losing (2005)

  1. Nestoroide / El 18 May 2009 a las 9:40

    Vaya… hacia tiempo q no entraba por aqui, y veo q no puedo dejar de hacerlo, menudas maravillas te encuentras !!!, como siempre, brutal George Carlin !!!

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